¿Se puede prevenir la cistitis de forma eficaz?

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Las infecciones de orina o cistitis son muy frecuentes en la población y además, cuentan con un alto índice de recurrencias. Esto, junto a la resistencias bacterianas al antibiótico desarrollada en los últimos años, ha hecho que tengan que innovarse otros productos eficaces que contribuyan a la prevención y erradicación de estas infecciones. 

¿Se puede prevenir la cistitis de forma eficaz?

Las infecciones de orina son un problema frecuente en la población, sobre todo en mujeres de entre 18 y 40 años. Una de las principales dificultades de estas infecciones es la alta tasa de recurrencia que presentan, por eso, vamos a contarte qué puedes hacer para prevenir la cistitis de una forma eficaz.

Una infección de orina se produce cuando un microorganismo patógeno coloniza la uretra de una persona sana e inicia un camino de ascenso hacia la vejiga. Estas bacterias patógenas que producen la infección pueden venir del intestino o de la vagina, que, por diferentes motivos, consiguen alcanzar los conductos urinarios. Esto puede ocurrir con bastante facilidad, por lo que es importante tratar de prevenir la cistitis.

Síntomas de la infección de orina

  • Necesidad urgente y frecuente de orinar.
  • Sensación de picor y/o quemazón al orinar.
  • Molestias o dolor al orinar.
  • En las mujeres puede enrojecerse y picar la vulva.
  • Molestias durante las mantener relaciones sexuales.
  • Orina de color oscuro.
  • Puede aparecer sangre en la orina.
  • Si la infección es intensa y está alcanzando los riñones pueden aparecer también otro síntomas como fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos o dolor en la espalda, costado o parte baja del abdomen.

Tipos de infecciones del tracto urinario

Cistitis aguda: es una infección de la vejiga o las vías urinarias inferiores que comienza de manera súbita.

Cistitis recurrente: son infecciones que vuelven a aparecer, causadas por el mismo microorganismo o por otro. Se definen generalmente como tres episodios de infección urinaria en los últimos 12 meses o dos episodios en los últimos 6 meses.

Recidivas: se presentan generalmente en las 2 primeras semanas tras la aparente curación de la infección urinaria y son debidas a la persistencia de la cepa original en el foco de la infección.

Reinfecciones: se trata de nuevas infecciones causadas por cepas diferentes.

Prostatitis: el término prostatitis va desde una infección bacteriana, aguda o subaguda, hasta síntomas inespecíficos del tracto genitourinario inferior.

Cistitis por catéteres urinarios o sondaje urinario: la circunstancia que de forma más clara incrementa el riesgo de infección urinaria es la duración de la cateterización, especialmente si se prolonga más de seis días. Otros factores de riesgo son: pertenecer al sexo femenino, ciertas enfermedades como la diabetes, la contaminación de la bolsa de recogida, etc.

¿Cómo se puede prevenir la cistitis?

Existen varias cosas que podemos hacer fácilmente para prevenir la cistitis, entre ellas encontramos:

Orinar. Orinar frecuentemente ayuda a prevenir la cistitis. Al ir al baño de forma seguida (se recomienda cada 2 o 3 horas) ayudamos a evitar que proliferen las bacterias, que tienen a hacerlo cuando la orina permanece en la vejiga y limpiamos el tracto urinario con el paso de la orina.

Cuidado de la higiene íntima. Hay que prestar atención a la higiene íntima para prevenir la cistitis, pues tanto el exceso como el defecto, puede generar consecuencias negativas. Es recomendable usar un gel o jabón que sea especial para la zona íntima y que respete el pH de la vagina, pues cuando se altera la microbiota vaginal, proliferan las bacterias con mayor facilidad. Del mismo modo se debe limpiar desde hacia delante hacia atrás, así evitamos el traslado de las bacterias fecales hacia la vagina y uretra.

Evitar la humedad y los cambios bruscos de temperatura para prevenir la cistitis. Es preferible utilizar ropa interior de algodón pues este tipo de prendas con tejidos naturales favorecen la transpiración y evitan la humedad. Hay bacterias y hongos encuentran en la humedad el entorno ideal para sobrecrecer.

Evitar el estreñimiento. El estreñimiento favorece la aparición de cistitis. Si no se va al baño con regularidad, se dificulta la expulsión de bacterias y gérmenes que están próximos a la vejiga, que pueden colonizar el tracto urinario y derivar en una infección de orina.

Tratamiento para prostatitis y cistitis

Consumir arándanos rojos. El arándano rojo ha sido siempre estudiado y empleado como parte de la prevención de infecciones del tracto urinario. Se considera que ayuda a evitar que las bacterias se fijen a las paredes de las vías urinarias, lo que hace que puedan eliminarse de forma sencilla. Por esto muchos productos que ayudan a prevenir la cistitis están elaborados con arándano rojo, como es el caso de los productos Urocran® y Urocran® Forte.

Además, estos productos contienen D-Manosa, un azúcar que, junto, ala arándano, evita la adhesión de las bacterias a las paredes, previniendo así las recurrencias. Este azúcar resulta atractivo para la E.coli, consiguiendo que se adhiera a sí en lugar de a las paredes del tracto urinario y facilitando su eliminación a través de la orina. 

Estos productos también contienen probióticos, estos microorganismos ayudan a la restauración de la microbiota después de la infección y del antibiótico. 

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