Cistitis postcoital

En: Urología

Cistitis postcoital, ¿qué és? ¿Cómo puedo prevenir o tratar? Te explicamos sobre como abordar la cistitis postcoital.

Cistitis postcoital, ¿qué és?

Es muy probable que conozcas a alguna persona cercana que sea propensa a las infecciones de orina, incluso puede que seas tú, ya que es algo bastante común entre las mujeres. De hecho, alrededor del 50% de todas las mujeres jóvenes saludables que sufren su primera infección desarrollarán una segunda en un período de 6 meses.

La infección de orina o cistitis es la inflamación aguda o crónica de la vejiga urinaria producida por una infección bacteriana. La causa más frecuente de infección de orina o cistitis es la infección por E. Coli. Para que una bacteria produzca infección de orina o cistitis, primero debe de colonizar la orina de la vejiga y posteriormente producir una respuesta inflamatoria en la mucosa vesical.

Uno de sus tipos es la cistitis postcoital, una infección bastante frecuente entre las mujeres jóvenes.

¿Qué es la cistitis postcoital?

La cistitis postcoital es la infección que se produce cuando las bacterias que llegan a la vejiga vienen favorecidas por las relaciones sexuales. Suele aparecer entre las 24 y 48 horas después del coito. Es importante dejar claro que este tipo de infección no debe confundirse con falta de higiene íntima ni con una enfermedad de transmisión sexual.

La anatomía de la mujer hace que sean más propensas o tengan más facilidad para que esto pase pues su uretra es más corta, sin embargo, esto no hace inmunes a los hombres, aunque su conducto sea más estrecho y de más difícil acceso, las bacterias también pueden entrar. Los movimientos que se producen durante las relaciones sexuales favorecen que las bacterias que se encuentran en el exterior de la uretra femenina accedan al interior con las penetraciones.

La proximidad entre la vagina y el recto puede provocar una contaminación fecal cuando se practica sexo anal. Haciendo que las bacterias que se encuentran en el recto viajen hasta la vagina llegando incluso a la vejiga.

La lubricación y los anticonceptivos también pueden ser precursores de la cistitis postcoital. Cuando la lubricación es insuficiente, la vagina es propensa a irritarse, creándose heridas que fomentan el desarrollo de infección.

Por otro lado, el uso de preservativos afecta a la mucosa de la vagina, pudiendo modificar la acidez o el pH favoreciendo así el desarrollo de bacterias. El resto de los anticonceptivos también pueden alterar la mucosa y la sequedad, sobre todo los anticonceptivos que supongan la introducción de algún elemento en la vagina, como por ejemplo el anillo vaginal, pues también pueden arrastrar las bacterias hacia el interior.

El uso de juguetes sexuales puede inducir a la infección de orina después del sexo, ya que pueden ser grandes fuentes de acumulación de bacterias, sobre todo si se comparten.

Durante la menopausia o embarazo, las alteraciones hormonales favorecen la proliferación de infecciones en el tracto urinario. Además, durante la menopausia, la sequedad vaginal es uno de los principales síntomas.

¿Cómo puedo prevenir la cistitis postcoital?

Evitar la infección de orina postcoital es complicado, ya que debes anticiparte a la práctica sexual, cosa que es difícil de planear. Algunas recomendaciones para tener en cuenta:

  • Orinar antes y después de las relaciones sexuales para facilitar la eliminación de las bacterias que se encuentran alrededor y que sean menos las posibilidades de que acaben llegando a la vejiga.
  • Beber mucha cantidad de agua, así tendrás más ganas de orinar y será más fácil y constante la expulsión de bacterias.
  • Utilización de lubricantes, sobre todo en los casos en los que la lubricación natural sea insuficiente y se produzcan irritaciones en la zona.
  • Cuidar la higiene íntima de la pareja: lavarse frecuentemente la zona y sobre todo antes de las relaciones sexuales. Lo recomendable es usar un gel que sea específico para ayudar a mantener el pH, como, por ejemplo, Actifemme® Íntimo.
  • Usar juguetes sexuales que sean de calidad y extremar su cuidado e higiene, sobre todo si se comparten.
  • Evitar mantener relaciones vaginales después de las anales y si se mantienen, cuidar mucho la higiene.

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